martes, 11 de junio de 2013

Fantasmas y carceleros

De cierta manera un me persigue los fantasmas de mi pasado,
aquellos guardias feroces que me atormentaban en mi adolescencia,
Aun no soy libre de los atroces actos que se cometían contra mi,
aun mi mente es prisionera del abuso y el engaño recibido.

La verdad no se si podre liberarme de estas cadenas,
que no me dejan respirar y peor volar.
Quiero seguir con mi vida, pero con cada paso que doy
más defectos me encuentro, mas fantasmas y carceleros.

Una persona que no ha sufrido igual maltrato que el mio
no lograría comprender los desajustes que presento,
pues no se pueden meter en tal agonisante penumbra,
ya que jamas han visto apagada la luz de su túnel.

Ya que viví en un pueblo chico de infierno grande,
donde todos se conocen y saben todo de los otros.
donde no existe la palabra libertad,
donde las mas hermosas pisotean a las que no alcanzan su belleza.

Donde tener algo de cerebro es lo una vergüenza,
donde el ser diferente te hacia la sombra de la sociedad perfecta,
donde no había oportunidad para la cordura y
gobernaba la ley de masas y el inconsciente colectivo.

Allí crecí, allí viví, si es que puedo considerar vida.
Siempre recluida, escondida, apartada y humillada,
siendo consiente de que no cambiarían por encajar
y que mis tormentos no tendrían fin jamas.

Justo en un lugar como esos se estableció mi familia.
En ese lugar mataron  mi alma,
intentaron doblegar mi espiritu y
cortaron para siempre lo que se podría considerar mi libertad.

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