Una vez vi a un chico muy hermoso, tenia los ojos café obscuros que reposaban escondidos tras unos lentes y que al mismo tiempo contrastaban con su piel pálida, su cabello que parecía las olas negras de un mar nocturno, su voz era suave, varonil pero dulce y tranquila. Al verlo me paralice, pensé que era un sueño, puesto era todo lo que yo había buscado en un muchacho.
Al cursar palabras descubrí que no solo era un hermoso rostro, sino que era un gran cerebro y divina personalidad... alguien tan idealizado en mi mente, que pensé que ese momento no era real. Y entonces ahí, justo en ese momento la gran idea de un amigo de plasmar aquel instante en un fotografía, fue la que me revelo que aquel muchacho si era real. Que todo lo que viví con el fue real
Las fotografías ahora son lo único que me aseguran que mi vida a su lado fue verídica, que no fue una alucinación y que todos esos sentimientos que aun guardo dentro en mi pecho, fueron creados por aquel joven de cabello ondulado y negro, que con una sola de sus miradas cautivo mi ser, y que con un solo beso me enamoro por completo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario